Epic Mickey: paradigma de videojuego puro

Imagen de Gieson Cacho

No supondrá un cambio, no representará la renovación de la industria, no será un punto de inflexión, no será recordado… pero Epic Mickey ha definido lo que los videojuegos deberían ser si quieren evolucionar, lo que significa jugar a un videojuego. Warren Spector ha construido una obra que exprime al máximo las características de esta rama del ocio, que supone la forma idealizada y modelo de lo que este tipo de productos deberían ser. Y mientras esto ocurre, la gente prefiere comprar el séptimo calco de una saga en la que encarnar a un soldado y recorrer los mismos espacios con diferente fondo se presenta como máximo anhelo.

Cada una de las cosas positivas que diga de Epic Mickey podría tener, seguro, aspectos ampliamente mejorables. Hay mucho margen, hay mucho camino, pero este salto de nivel en el entendimiento del videojuego se ha alcanzado —sin importar que para ello se haya tenido que restringir en parte esa libertad del jugador que tanto se solicita—. Así pues, el primer paso ha sido este, llegar al videojuego puro. A partir de ahí, y solo habiendo logrado antes llegar hasta él, es cuando se podrá mejorar.

El videojuego está ligado principalmente y de manera más fuerte con el concepto de la experiencia, la vivencia de un hecho, el protagonismo de situaciones que escapan de lo cotidiano o lo posible. Así, en el antes comentado Black Ops nuestra vivencia es la de un soldado, en el nuevo Gran Turismo nos ponemos en la piel de un piloto de carreras, en Red Dead Redemption nos trasladamos al oeste para revivir un convencional concepto de este, en Dead Rising experimentamos la presión y angustia y a la vez diversión de sufrir una invasión zombie, en Assassin’s Creed damos un nuevo salto al pasado para contribuir en las Cruzadas, con la doble experiencia que significa encarnar también al protagonista en su presente. En cualquier caso, todas estas situaciones propuestas ofrecen una única experiencia condicionada por su contexto, por sus personajes, su jugabilidad y —en mayor medida en los últimos años— su historia. En Epic Mickey manejamos a la figura predilecta de Disney, y sin embargo habría dado lo mismo que nuestro control fuese sobre este personaje, un perro del espacio exterior, el propio Warren Spector o un pato. Esta figura es simplemente el móvil que nos conecta a nosotros como jugadores con el juego como vía de experiencias. Es el enlace que nos permite actuar sin saber los resultados a través de un ente no construido sobre héroe o villano (los extremos a los que nos acostumbran los actuales videojuegos), que simplemente existe y que nosotros consumamos y ocupamos. Al igual que pasar por el mismo parque en diferentes estaciones del año o con un estado de ánimo distinto genera una variedad dispar de sensaciones, el ambiente y contexto de Epic Mickey refuerza un tipo de experiencia concreta (ahí influye el gusto de cada uno y la posible diversidad de géneros), pero está diseñado y enfocado de tal forma que independientemente nosotros debemos ser los que completemos esa experiencia, siendo diferente según nuestra propia construcción de ella en cada momento, o más importante, en el mismo momento. ¿No debería ser siempre esta la función del jugador? ¿No debería ser eso realmente un videojuego?

Desgraciadamente, como he dicho al principio, el juego no va a ser apreciado como debería. Las críticas de las grandes páginas —las que deberían presentarlo al público en su forma real, como una evolución natural en el formato de los videojuegos— no lo llegan a condenar del todo con sus palabras, aunque sí lo hacen con la manera de analizarlo. Su observación del juego se atiene a los conceptos actuales y tradicionales, a la incorrecta pero aun así válida forma en todos los videojuegos de separar por secciones: valorando lo físico, lo técnico, lo narrativo, el sonido… Epic Mickey, al ser una y muchas experiencias del jugador, debe ser estudiado de una forma completamente diferente. Si bien no analizando cada una de esas posibles experiencias, puesto que son propias (concepto real de videojuego), sí considerando las posibilidades que ofrece en ese sentido. Unas posibilidades que ni siquiera se han mencionado y que, al contarlas yo y no IGN, Eurogamer o Meristation, no van a conseguir que Epic Mickey sea el punto de partida de un acercamiento mayor a los videojuegos, un modelo único e independiente de transmisión.


[1] He intentado dejar de lado las características propias de Epic Mickey, como la posibilidad de pintar/despintar y su manera en que repercute en la historia, los diálogos ingeniosos, la evolución del personaje a nuestro antojo, detalles aquí y allá, continuas referencias al mundo de Disney, el perfecto diseño de pantallas como pequeños mundos —esta variedad es buenísima idea para ofrecer las experiencias que comentaba reforzadas sobre diferentes pilares— y su preciosismo en general. Lo he dejado de lado, no porque no me parezca mucho más original y meritorio que los intentos de otros videojuegos, sino porque quería aislar esa idea de un videojuego en su máxima expresión de las características concretas del título.

[2] Un verdadero fallo que tiene el juego respecto a los objetivos que se planteaba Spector es la imposibilidad de que el juego sea familiar, para todas las edades. Pero este no es un problema tanto del diseño del videojuego, sino de su adaptación en la sociedad (por mucho que se hable de la excelente integración que están teniendo), que no está habituada a videojuegos plataformas 3D.

[3] Todo el análisis que se hace ahora: el diseño de personajes, el diseño de escenarios, la calidad gráfica, la ambientación, la jugabilidad y funcionamiento del videojuego, libertad de acción, etc. es lo que debería valorarse para hablar de la experiencia concreta que pretende reforzar un videojuego concreto. A partir de eso, se podrían comparar los diferentes títulos y hablar de lo que cada uno de ellos presenta individualmente. Pero para llegar a ello, lo primero es que existan más juegos  como Epic Mickey.

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3 pensamientos en “Epic Mickey: paradigma de videojuego puro

  1. [...] This post was mentioned on Twitter by Carlos Garm. Carlos Garm said: RT @Zark_: Aunque no lo lean, no lo compartan o no hayan jugado. Retwiteen http://bit.ly/ffy3cw de Epic Mickey que lo he escrito con con … [...]

  2. arpiman dice:

    Nosotros disfrutamos en su dia mucho del juego (tanto como que le hicimos una videoguia en nuestro canal de YouTube) y a pesar de que Epic Mickey tiene cosas muy buenas tiene tambien algunos fallos basicos que le hacen mucho daño.

    En primer lugar lo poco precisa que es la camara del juego y que por desgracia hace de algunas zonas torturas medievales (ademas de que no nos permite disfrutar de los grandiosos escenarios del juego). A mi en particular tambien me decepciono la forma en la que veiamos las misiones en el diario, poco precisas y si cargabamos partida de un dia para otro y no nos acordabamos de como hacer una mision no habia forma de saber como hacerla…

    Tambien habria estado bien que conseguir los broches sirviese para algo mas que para algunas mejoras que no marcan ninguna diferencia. Pero aun asi estamos ante un juego grandioso y muy divertido que sin duda es un must have en Wii.

    Y por desgracia si en Meristation y algunas webs asi le han dado palos es por ser de Wii y por que ya sabemos como son esas webs… xD Un saludo desde GungnirGames ^^

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