Prototype 2 y Batman: Arkham City: dos videojuegos sin claras ni interesantes similitudes, pero dos trailers con una evidente búsqueda de belleza. El visionado de los trailers me provoca unas sensaciones bien opuestas —originadas por la experiencia de juego de sus precursores—, pero con una razón de peso detrás que puede ser apreciada en los videos de estas secuelas: la dimensión del mundo virtual. Mientras que en Batman: Arkham Asylum el mundo en el que nos movemos es lo suficientemente grande para el personaje que manejamos, en Prototype alcanzar el cielo es cuestión de segundos. Es un problema derivado también de las características de los personajes: ambos héroes que superan las leyes físicas, pero uno de forma tan desproporcionada que el mapa en el que se mueve se le queda pequeño, pese a ser quizá más grande que el asilo por donde campa a sus anchas el murciélago. En GTA es entretenido escalar edificios para arrojarnos al vacío por el reto que supone la escalada y la satisfacción de destruir ese esfuerzo en una estrepitosa caída; en Prototype da igual lo que hagamos, pues nos parecerá estar paseando sobre la llanura.
Un problema de dimensiones
Advertisement